jueves, 31 de diciembre de 2009

Transportacion

Siempre hay cosas, olores, sabores, palabras, una cancion, una accion, una situacion e infinidad de etceteras que nos transportan a otros lugares o situaciones ya pasadas. Es ahi cuando suerge el recuerdo e inmediatamente el sentimiento: una risa, verguenza, un suspiro, alegria, extrañamos, nos entristesemos.
A mi me paso eso exactamente ayer, y por suerte, hoy tambien. M e levante oliendo a Uruguay, a su hermoso mar, sintiendo que estaba en aquel lugar que tanto me gusta visitar y recorrer. El viento fresco, un cielo celeste, la tranquilidad que tanto caracteriza a Montevideo y la sensacion de avecinar un dia Uruguayesco, con mate, la murga de fondo, con alpargatas, y casi sin horarios definidos. El clima, aqui, en Buenos Aires me transporto, logro que me imaginara caminando por la rambla, tranquila, mas tarde, por que no, tomando una cerveza con los amigos, entrando a algun barcito de la Ciudad Vieja.
Me deje llevar por recuerdos no tan lejanos que me permitieron inventarme caminatas, corridas por la arena, y conversaciones con algun trabajador del puerto. Creo que no queda duda de que me senti feliz. Suspire, sonrei, me alegre, volvi a suspirar, extrañe y claro, desee estar alli.

No hay nada para ver,
casi nada para hacer,
la sorpresa ya no existe más,
no hay nada para ver, pero de eso fue que yo me enamoré
muchas luces no se ven,
variedades no tenés,
caras nuevas ya no se ven mas,
dicen que muchas luces no se ven, pero de eso fue que yo me enamoré.

NoTeVaGustar.Nada para ver.