lunes, 5 de julio de 2010

De libertades y otros mambos

Entonces que cuando la tiras hace un estruendo. Pero son una de esas veces en que no te tapas los oidos ni cerras lo ojos avecinando el "plaf", sino que estas feliz de escucharlo, estas contenta. La espalda ya no daba para mas. Era mejor, necesario. Te la imaginas ahi tirada durante un mes y medio mas o menos. La ves y no la queres tocar. La birra tambien ayudo. panza vacia, no es la mejor combinacion pero bueno, la libertadad parece no ser perfecta como tantas otras cosas. pero ahi estas. que tu amiga te dice:"somos libres", y yo que la miro y le digo: me siento bien.
Entonces que ese momento previo, decisivo, de mierda, dura mas de lo querible. que las manos sudan, que las piernas se mueven, que mis cachetes se sonrojan, y recien va por la G. puta madre. respiras, haces una especie de plegaria o trato, pero claro, siempre con el Diablo. Hasta que escuchas: Mullenbruck: 8.
todo a la mierda. chau nervios, chau cursada pesima, chau P.T.H. CHAU!

- Pero te hago una pregunta, ¿ven algo de positivo de lo que hicimos?