jueves, 8 de abril de 2010

Asuntos del medidor.

Estoy violenta, ReDepente me pintó imaginarme una pelea. Entonces me imaginé a un chico de esos que vienen a revisarte el medidor de la luz. Asi empieza, mi pelea. Este chico que se llama Fermín, es de Edesur y por el otro lado, con sus 70 kilos, el chico de Edenor, que se llama Arturo. Ambos se encuentran en el limite de sus jurisdicciones. Desde hace años que se miran y se odian, la historia es conocida en el barrio, la chusma de la esquina te lo relata como una historia fantastica, de la cual es dificil salirse. Entonces la cosa era que se odiaban, se miraban con los ojos entre-cerrados y eso ya dice mucho. Cada vez que se encontraban, frente a frente (literal), cada uno desde su vereda, empezaba una competencia de rapidez, incomparable a un TC O TC 2000. Parecía que se acomodaban su cuadernito, tomaban aire para aguantar el tiron de esquina a esquina y comenzaban. Cada uno tocaba el timbre de cada casa, pedia permiso, pasaba, abria la puertita, anotaba y salia como despedido tras su otro objetivo. Asi lo hacian, siempre. La vieja chusma me contó que una vez, uno de los chicos se tropezo y por esas cosas de la vida, callo de boca y se rompio un diente. Es a partir de ahi, que el kiosquero de la esquina, del lado de Edesur, me dice que el otro pibito tiene mas levante. Yo no se a quien creerle, viste como son las picas entre empresas. Pero bueno, vayamos a lo picante, me contaba, tambien el chino del super, que habla castellano para el culo, pero se hace entender con movimientos, gritos, expresiones, saltos y alguna palabra en coreano o chino (da igual) que le agrega algo Hollywoodense a la cosa. Me contaba, Ramón (si, Ramón, el nombre chino te lo debo), que la ultima vez que se habian encontrado, habia sido la peor. Como un terremoto, imposible de parar, se habian trensado en medio de la calle. Lo entiendo, para ellos, esa calle era territorio nuetral, podriamos decir. Las trompadas iban y venian, las puteadas, volaba la carpeta, volaba la lapicera, no importaba nada. Ramon me seguia diciendo que la sangre era bastante, de ambos lados. Entonces despues de comprarme unas galles en el chino, y pasar por el kiosco a comprarme unos puchos, le comento al kiosquero, Tomas, lo sorprendida que me encontraba al conocer tal situacion. Tomas me comentaba que parecia ser, que despues de una marcha de los sindicatos se habian agarrado bronca y que por eso era que se odiaban tanto. Uno defendia el aumento, otro la baja en el servicio. No me anime a preguntar quien queria tal o cual cosa. Me daba que me estaba metiendo es cosas que no me correspondian. Entonces ahi me cerrro un poco mas la cosa. Hasta que Tomas me preguntó quien era yo y que andaba haciendo por ahi.
- ah!, yo!, nada, solo venia caminando hasta que me encontre a una vieja que me empezo a hablar, fui al super a comprar unas galles, y pase por aca a comprar puchos. Desde hace una hora que estoy esperando el bondi.
- uh nena!, el 48 no pasa mas por aca, tenes que caminar hasta la avenida, ahi te lo tomas
- si, me parecio que estaba tardando demasiado. Bueno Tomas, saludos para usted, para la Señora, para Ramon, y a los chicos, Fermin y Arturo..parecen todos buena gente.